lunes, 4 de diciembre de 2023

No existe la fórmula exacta para ser feliz

Hola mis querides lectores desde enero de 2021, un año más se ha ido y aquí va mi resumen anual de lecciones y no tan lecciones descubiertas, porque si bien es cierto que no me he encontrado ni he buscado el tiempo suficiente para escribir en este mi querido espacio, tampoco me sobra mucho en el día a día con el trabajo y mis doctorados. 

Agradeciendo una vez más a Pavel, mi por siempre adorado, sabio consejero, y el culpable de que hoy esté aquí escribiendo, firme a continuar mi historia en mi blog, aquí estoy, aunque sea ya el último mes de 2023.

Este año poco tiempo me ha dado también para hablar de corazones rotos y desilusiones, pero la realidad es que desde abril, mi camino ha tenido que ser un poco más duro, porque así es el destino, y porque así lo decidimos al relacionarnos con personas equivocadas, o tal vez no, y simplemente las lecciones de la vida aparecen y las vivimos cuando más las necesitamos. El corazón y la cabeza no deciden todo siempre y hay que resistir el bien y el mal para ser mejores.

Pero antes de llegar a abril, 

hubo tres meses más en la historia, 

así que comencemos por el principio y hasta el final…

— Ese día es muy especial para él, 

¿seguro que no estarás? 

Enero 28, 2023.

Aquí vamos, enero, para mí, fue de escape, escape al 2022, de todo lo malo y lo bueno, la verdad fue un mes que disfruté mucho, el zócalo de la Ciudad de México se convirtió en la sede de mi oficina y entre sus lecciones estuvieron, recordar mis paseos de adolescente, mi oficina de princesa, que me trasladaba al Siglo XVIII o quizá al Siglo XVII… la rapidez de las horas del día por no parar de trabajar y hacer lo que más amo, porque soy workohólica, pero eso sí, en mi oficina con techo de tres metros de altura que quería tanto, no lo sé, pero no cambiaría el inicio de este año por nada en la vida.

— No puedes olvidar que durante doce años

hemos resistido de todo entre nosotros, 

por favor, por nuestra hermandad, 

no lo hagas. 

Febrero 20, 2023.

A febrero, lo llamaría yo de aceptaciones, porque tuve que afrontar varias decisiones, entre ellas, más obligaciones, que me harían entender el verdadero significado de que todo llega a nuestras vidas para aprender más, y así lo tomé. Lo único, que, en este mes, mi lugar seguro, aquél, donde estaban mis hermanos, no de sangre, pero sí de elección, se destruyó y eso me partió el alma. Sí, así fue, no existe otra palabra más para describir el suceso, que la de destrucción, no entraré en más detalles, porque este blog se trata de compartir mis aprendizajes, no es un diario, ni tampoco un espacio para hablar de las máximas o de los errores de otras personas, en todo caso hablaré de los míos, pero no de la gente que en algún momento reconocí como familia y que por más difícil que sea siempre querré o guardaré con cariño en mi corazón, pero eso me dolió, y me dolió tanto, que no he vuelto a ser la misma, ni creo que lo vuelva a ser, al menos no igual. 

— Recuerda el primer día y todo lo que nos unió, por favor no lo hagas, te quiero. 

Marzo 28, 2023.

En marzo la vida se fue más rápido de lo que me hubiera gustado, y aunque intenté ayudar a que mis amigos no se destruyeran entre ellos, no lo conseguí, porque ahora entiendo que no seremos capaces nunca de resolver problemas que no provocamos nosotros mismos. Si hubiera palabras para describir la tristeza que sentía mi corazón aquellos días, la escribiría. Por fortuna no existen, y les puedo decir que di todo de mí, si, lo hice, hasta que entré en razón que ya no había más por hacer, y que tenía el deber de alejarme porque estando cerca solo me estaba lastimando cada vez más. Con esto, volví a sentir la sensación de hacer todo lo posible, hasta saber que lo has intentado ya todo y llega el momento de dejar ir y seguir.

— Te prometo que esta vez no será igual, 

no es lo mismo, sé lo que quiero 

y ahí estás tú. 

Abril 15, 2023.

Ahora sí, llegamos a mi querido abril de queridos corazones rotos, el mes en el que el pasado volvió a mí, porque el camino y los astros nos juntaron nuevamente, con promesas en el cielo, el mar y las estrellas el pasado se adentró en mi ser. No cabe duda que el amor mueve montañas y también mentes, pero esta vez aprendí que hay veces donde las ganas no siempre ganan, y, donde el amor por más real que sea tampoco. Hay ocasiones donde la única opción que queda es continuar, ir a dormir sabiendo que estás destrozada por dentro y despertar con una sonrisa, por la belleza de los nuevos amaneceres, con ganas de sentirte mejor, y confiando que el dolor que sientes un día no será el mismo que el día siguiente, mejor o peor, irá disminuyendo. 

— Estamos los que tenemos que estar,

y los que estén destinados a regresar, 

lo harán en el mejor momento. 

Mayo 8, 2023.

De mayo me quedo que nunca terminamos de conocer a las personas y menos cuando las idealizamos, así que, gracias universo por recordármelo, por inyectarme energía positiva de no sé dónde para continuar y seguir creyendo en las personas que más me quieren. Desafortunadamente las decepciones eso te dejan, dejar de creer en ti mismo o en el resto del mundo, pero no, hay que encontrar la forma de salir adelante, porque se sale y seguir confiando. 

— Siento como mi corazón se despedaza 

pero voy a resistir por el ayer, 

por el hoy y por lo que sigue, 

pero primero por mí. 

Junio 27, 2023.

Ay junio… Gracias por hacerme entrar en razón, por repetirme una y otra vez que para conseguir lo que queremos, primero debemos saber eso, lo que realmente queremos y luchar para obtenerlo, sin olvidarnos en el camino de nuestro verdadero y real rumbo, aunque aquí también diré que nunca es tarde para tomar uno nuevo, siempre que sea el que nosotros decidamos. Es tan fácil desviar las metas con todos los problemas que van apareciendo por segundo, a veces dejamos que la vida siga sin más, pero si algo les puedo decir es que siempre hay una posibilidad de encontrarnos cuando más perdidos nos sentimos o que creemos estarlo, nunca es demasiado tarde para ver la luz desde lo más profundo del hoyo y volver a brillar.

— ¿Podemos hablar un rato más? 

Me falta la parte donde tocó a mi portal el martes por la noche y sin avisar, después de no vernos en dos años. 

Julio 15, 2023.

Julio, bonito y caluroso, siempre me has gustado, eres un mes donde ya se nos fue la mitad del año y cobramos consciencia de lo que hemos hecho, de lo que nos falta por cumplir en nuestros objetivos anuales y de disfrutar. De ti me quedo con las profundas tardes de verano al lado de quienes más quiero, de mis cafés helados, de mis sueños por cumplir y de las ganas que tenía por arreglar las cosas, pero como les dije, las ganas no siempre ganan y la función real debe continuar.

— No te quiero perder, me niego a dejarte ir. 

Agosto 27, 2023.

Agosto, gracias por ser uno de los meses que más enseñanzas me ha traído el 2023. No voy a negar que la confianza, la seguridad y el ánimo que me sale a mí por creer de forma natural y automática en la palabra de los demás siempre me traerá efectos positivos y efectos negativos. Se preguntarán por qué tanta lección de confianza o seguridad, pero sin exageraciones, este año me ha parecido brutal en todo lo que he tenido que pasar y sobrellevar, porque en la vida adulta no paras, en todo caso la vida te da avisos para que vayas más despacio, pero es real, llega un momento donde no te puedes dar el lujo de no trabajar, de sentirte mal el día entero y quedarte en la cama, de reflexionar una tarde sin cumplir antes con tus responsabilidades diarias, no siempre se puede. 

— Si no sientes lo mismo, 

tendrías que decírmelo ahora, 

y con completa honestidad 

para no quererte más. 

Septiembre 14, 2023.

Mi septiembre, el mes donde arribaron mis veintitodos, y que desde el primer segundo con Luis Miguel de fondo, recordé lo bonito que es y ha sido volver a caminar, a correr, a ser yo misma, a respirar el aire fresco, a comer, a tomar café, a perderme en museos cuando más centrada en la realidad estoy, a querer bonito, a saber dejar ir, a todo en lo que me he vuelto experta o a lo que me he visto en la necesidad de aprender, porque aprendemos de todo y de nada cada día de nuestras vidas. De igual forma pensé mucho sobre qué pasaría si fuéramos totalmente abiertos con el amor que sentimos por alguien o por algo desde el comienzo ¿Cambiarían las historias? Tal vez sí, tal vez no, porque como ya les he compartido, considero que no hay respuestas para todo, no siempre se encuentran, hay que vivir y las decisiones que tomemos en el momento, esas siempre serán las mejores, ¿Por qué? Porque el contexto jamás va a ser el mismo cuando lo miremos desde el hoy, y el presente lo vale todo.

— Jamás te pediría 

que lo dejarás todo por mí, 

el destino sabrá 

si nos vuelve 

a juntar o no. 

Octubre 18, 2023.

Octubre de mis máximas madrileñas, mis amores cervantinos, qué bonita tu Luna, tus cielos y tu otoño tan dorado que te caracteriza. Mi estación favorita y también la de mis alergias, como ya se los he compartido en otras entradas. De ti me llevo romantizar mi trabajo y la mente clara, fuiste un mes donde le dejé al mar todas las heridas profundas de varios meses, y aquél en el que volví a ver a un corazón vasco que quiero muchísimo y que siempre querré porque me llena de ilusión y de entusiasmo.

— No te confíes de lo que ya tienes, si lo descuidas, lo pierdes. 

Procura, ama, sé fuerte y resiste, 

el Sol sale después de la tormenta 

con un hermoso arcoíris. 

 Noviembre 16, 2023.

Noviembre de tomar mi mano y no soltarme, de confirmarme que lo que en abril se había roto se debía quedar así, de reflexionar, de volver a dejarle al mar mis tristezas y con la brisa llenarme de fuerza para terminar el año y llenarme la mente de ilusión, de luchar por mi causa, de confiar más y mejor en el día a día, de no rendirme, porque entre más difícil se pone la situación, más opciones encontramos para superar obstáculos. Tengamos presente que la esperanza, la fe y el espíritu nunca deben perderse.

— Dile te quiero cuando lo sientes, 

ayer podría haber sido muy pronto y mañana podría ser muy tarde, 

el momento perfecto es hoy. 

Diciembre 3, 2023.

Diciembre, estoy escribiendo en tus primeros días, que seas bienvenido y un cierre con broche de oro para todos. Si serás fácil o difícil, no lo sé, ya lo descubriremos, porque me queda claro que en esta vida no existe la fórmula exacta para ser feliz, la vamos encontrando en el camino, con nuestras acciones y reacciones, nuestras verdades y realidades, nuestro amor y tristeza, nuestra fuerza y resistencia, con todo lo que somos y lo que seremos. Antes de despedirme, quiero decirles que les he compartido algunos de los mensajes que más marcaron mi 2023, y junto a esto les digo que tengamos auto compasión, la perfección no existe, de los errores se aprende, y que cuando veamos una sonrisa o una vida aparentemente perfecta, no sabemos realmente por las dificultades que esté pasando esa persona, abracémosla siempre, seamos personas nobles y empáticas, con nosotros mismos y con los demás. 


Les deseo lo mejor en estas Navidades y Nochevieja, 

¡Feliz y próspero 2024 querides lectores! 

Que el presente nos sea suficiente 

para hacer todo lo que deseamos, más y mejor…


Con cariño,

María. 


Para ti, 

gracias por estar, 

siempre me tendrás. 
































sábado, 10 de diciembre de 2022

Tu sonrisa me alegra la vida...

"Conozco esas lágrimas que no caen y se consumen en los ojos, conozco ese dolor feliz, esa especie de felicidad dolorosa, ese ser y no ser, ese tener y no tener, ese querer y no poder". 

José Saramago.


Aún era noviembre en Chamberí, cuando entre lágrimas un enorme ser humano me dijo que parara ya de pensar que todo va bien siempre, que no era normal que todos los días despertara sonriendo y me fuera a dormir de la misma forma, me preguntó por qué lo hacía si yo sabía que la realidad no era así, que había días en los que yo no estaba feliz, que yo sabía que la vida es dura, y que tira mil veces… A lo que yo le respondí que tira mil veces para levantarte mil veces más fuerte, y si aprendes a apreciar lo que sucede, o si al menos lo intentas, todo se lleva mejor.

Un año sin estar por aquí, en mi tan bella creación de 2021… un año en el que mi vida no se detuvo, el camino siguió y esta vez lo hizo mostrando realidades más fuertes, han sido 365 días en los que todo ha cambiado, como nos canta Mercedes Sosa, cambia, todo cambia. El 2022 ha sido un año lleno de amor y de aprendizajes, de retomar el rumbo de mi existencia en esta tierra, y de aceptar las pérdidas de lo que el tiempo te quita conforme las manecillas del reloj van pasando cada segundo. Antes de continuar, hay algo importante de destacar, a pesar de haber avisado mi ausencia por un lapso de tiempo indefinido, lamento mucho no haber escrito en mi espacio durante los meses pasados, pero desde todos los sentidos no me fue posible, incluyendo aquí el profesional y el personal. Sin embargo, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir este diciembre una parte valiosa de todo lo que viví y aprendí, para que le funcione y le sirva a quien lo lea, pero principalmente a mí, para no olvidar una vez más cómo de todo se sale adelante aunque no veamos salida instantánea a los problemas.


Después de responderle que todo va mejor si le sonreímos al pasado, al presente y al futuro, me abrazó y ambos sonreímos. Ojalá todos los momentos de nuestra vida duraran más, incluso los malos, para ser capaces de crecer más y mejor. Mi vida no es perfecta, ya lo he escrito más veces, existen espacios llenos de amor, muchos huecos que me faltan por llenar y otros tantos que no terminan de estar bien o mal, pero de algo estoy segura, se acerca mucho a la vida de mis sueños, porque hago hasta lo imposible por ir cumpliendo cada uno de ellos, y eso me basta para continuar cada mañana. Algo así como dejó escrito Rosalia de Castro, “No importa que los sueños sean mentira, ya que al cabo es verdad que es venturoso el que soñando muere, infeliz el que vive sin soñar”.

Después de zarpar mis doce deseos al terminar Nochevieja, enero vino acompañado de unas cuántas despedidas necesarias y otras no tantas, pero inevitables. El frío me ayudó a sacar todos los abrigos del armario, a disfrutar de los días grises, y ya encontrándome conmigo misma, a reflexionar sobre todo lo que uno echa de menos y que ya no regresa, pero ese todo que ayuda a encontrar la fuerza necesaria del día a día para seguir avanzando en donde te encuentres.

Siempre se olvida que se disfruta más el camino que la meta, pero qué se puede hacer, más nada, ya está, solo seguir e intentar recordarlo para disfrutar más y mejor. Febrero y marzo fueron dos meses dedicados a enseñarme una vez más que siempre que la compañía sea la correcta, vas a estar bien, pero si no la es, aunque te esfuerces, las cosas no salen bien. Lo que fluye, fluye, cuando tiene que hacerlo, pero a la fuerza, no hay ni razón para intentarlo, eso sí, hay que vivirla y darlo todo si es por gusto propio, y si aún así, todavía no cuaja, dejar ir es la mejor vía para elegir.

En abril la primavera llegó con rosas, no todas hermosas, algunas estaban marchitas, pero venían envueltas en infinitas risas, mostrándome qué tan cierto es el creerte lo que eres, para saber qué es lo que mereces, y así no aceptar menos, porque aceptando menos de lo que eres, te hundes en el abismo más profundo, con una salida un poco más difícil. No a todas las personas les gusta hablarnos con la verdad, aún a pesar de abrirles la verdad auténtica propia. Seamos sinceros, aún en las mejores amistades, encontramos y tenemos errores, el premio está en conocernos y aceptarnos como seres humanos con virtudes y defectos, para situarnos en la elección de seguirnos queriendo o de alejarnos si es por nuestro bienestar y crecimiento. 

Durante mayo la vida me recordó que vivir en medio de una traición se vuelve insostenible, porque lo más sagrado que podemos tener en nuestro día a día es paz. Reconocí una vez más que echarte de menos, no significaba lo mismo que echar de menos a la persona que yo era mientras estabas a mi lado. Le temps est bon cuando estás enamorado, pero no se necesita estarlo de otra persona, cuando lo estás de ti mismo, te conviertes en un ser humano invencible.


Claro que hay días donde no hay ánimos ni fuerza para prepararse un café, de todos modos si tomas cinco minutos del día en hacer lo que más te guste, mientras pasan los tiempos más difíciles, resulta más leve la carga que estés sosteniendo, al final todo pasa, luego vienen y aparecen mejores tiempos. Junio significó para mí el cierre de un capítulo para el inicio de uno mejor, y el recuerdo en carne propia de la importancia de seguir nuestro destino a la forma y modo que nos sea posible.

Los retos que nos fijamos no conocen límites más allá de los que nosotros mismos nos formamos en el pensamiento diario, si se sacude el miedo y se enfoca la intención no hay nada que no puedas conseguir. Si el plan que tenías no sale como lo imaginabas o esperabas, siempre habrá una segunda opción que te llevará más lejos de lo que pensabas porque en la última instancia, no hay quien te detenga, sólo tu mismo. En mi caso, no lo he hecho, no me detuve, no lo haré, y no me detendré.

Ya para mitad de año, aprendí que idealizar personas no trae nada bueno, al final todos mostramos quiénes y cómo somos, pero tal vez sí que es imprescindible, no verle defectos a las almas que adoramos, para permitirnos un poco de felicidad extra, más allá de la normal que nos brinda el rodearnos de seres humanos brillantes. El tiempo es muy sabio, y aunque esté sobrevalorada la frase de que mirando hacia atrás, recibimos respuestas, es muy cierta, por lo menos para descubrir lo que realmente queremos y lo que no.

Agosto me enseñó a encontrar paciencia, tolerancia y resignación a las palabras que no vamos a escuchar nunca sobre explicaciones de situaciones que no dependen únicamente de nosotros mismos. No todo tiene una respuesta, ni una expresión, ni una despedida. Siempre esperamos entenderlo y comprenderlo todo con exactitud, pero no es necesario. Lo de cerrar círculos, se puede lograr si queremos, por nosotros mismos, sólo y solo si así lo deseamos. No necesitas generar más dolor o hacer crecer tu ego aún más a costa de la intervención de otro ser humano, si quieres terminar o salir de algún sitio donde ya no quieres ni ser ni estar, lo consigues por ti mismo, cuando estás listo. 


¿Cómo saber cuándo estar listo para dejar ir lo que ya no forma parte de nuestra vida? Esa es otra pregunta, por ejemplo, que no tiene una respuesta fija, la respuesta la construyes tú mismo con tus acciones y tomando la dirección que elijas. Ten presente que nadie que no se quiera ir de tu vida, se va. Las personas que te quieran y te acepten tal y cómo eres, seguirán presentes de algún modo en tu vida y en el cotidiano. Simplemente sé tú mismo y continúa tu trayecto, las conexiones no se rompen con un simple adiós, o por dejar de quedar los findes, porque entonces no eran conexiones reales.

He comenzado a tomar el pasado como una lección y no como un hubiera o un reproche, todos los días tengo un constante recordatorio en el móvil y en el corazón de hacer lo que me hace feliz y de estar con quiénes más quiero. Durante mi 2022 ha cobrado sentido que lo que tiene que volver, vuelve, alguna razón tendrá de alejarse, pero no hay que detenerse, hay que continuar y con la frente en alto. Sin embargo, no voy a negar, que ha sido inevitable echar de menos de vez en cuando a mi yo de antes, de modo que día a día sigue la lucha activa de ser y encontrar más felicidad en el presente con lo que he conseguido, con lo que tengo, con lo que viene, y de apreciar mi vida en general mucho más de lo que antes lo hacía. 


De octubre, qué puedo decir, más allá de que otoño es mi estación favorita del año, me encanta, sencillamente no cambiaría por nada esos cielos dorados, el maple de los árboles y la gran alergia que me viene con ese cambio de estación. Me llenan de vida y de fuerza los primeros aires frescos después del verano, las lluvias, la caída de las hojas, que volando son la película del tiempo que pasa, y, de como en un principio les escribí, que todo cambia, pero sin olvidar el poema de Santa Teresa de Ávila, "Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda". La naturaleza es tan sabia que nos muestra todo por etapas, lapsos de distintos brillos qué hay que aprender y saber apreciar.


Llegamos a noviembre, donde comenzó esta entrada anual, en la que además de compartirles la respuesta de mi sonrisa diaria… les confieso que entre más pasa el tiempo, para mí, las despedidas se han vuelto más difíciles. No me gustan, simplemente si hay algo que no disfruto es despedirme, pero eso tiene una razón y otra respuesta, para mí las despedidas son un hasta pronto, así como las entradas de este blog.

En diciembre y último mes, doy gracias a Dios, a la vida por este año, gracias a mis padres, y a las tías que más quiero, gracias a mis mejores amigos por siempre estar y quererme tanto, gracias a las personas que se cruzaron en mi camino por compartir su brillo con mi sonrisa, gracias a la gente que se fue de mi presente por hacerme más grande y fuerte, y por último, gracias a mí por no rendirme ni ayer, ni hoy, ni mañana.


Que todo nuestro esfuerzo a lo largo de este año rinda frutos ahora y en los próximos días. Les deseo lo mejor en estas Navidades y para el 2023, nos vemos (leemos) pronto…


Con amor,

María. 






Para ti, tu sonrisa me alegra la vida...

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Hasta pronto...

Voici mon secret. Il est très simple: on ne voit bien qu'avec le cœur. L'essentiel est invisible pour les yeux.

Antoine de Saint-Exupéry 
Le Petit Prince, 1943.




Este post va para despedirme de 2021 y de este espacio al que dediqué tiempo y esfuerzo para compartirles lapsos de mi vida durante cada mes del año. Les agradezco a todos aquellos que me acompañaron desde enero y a todos los que se fueron uniendo a lo largo del año, miles de gracias por leerme. 

Los que me conocen a fondo, saben que no me gustan las despedidas, ni tampoco me gusta idealizar los finales, y ahora sé que es tiempo de seguir adelante. Me quedo con lo mejor y con la convicción de que este proyecto ha sido uno de los mejores logros del año, pero ha llegado a su final como casi todo en esta vida, y como 2021, sí, como cada año que termina y al que hay que dejar atrás para continuar más y mejor.

Dicho lo anterior, esta nota es un poco más especial que las demás por ser la última y porque intentaré dejarles una parte de mi corazón, de mis lecciones de vida y de mi felicidad aunque sea de forma escrita y virtual. Deseo que lo disfruten mucho, tanto como yo disfruto escribir.

La esperanza de caminar en todas las calles de la ciudad para encontrarse con un solo ser humano es lo mejor que ocurre en la vida cuando se trata de ti mismo. No importa cuántas veces caigas en lo más profundo de algún hoyo, el tiempo consigue que salgas adelante y busques una paz que al conseguirla no debería perderse por nada ni por nadie.

Existe la posibilidad de parar el tiempo si necesitas replantear ciertos caminos, ya sea para seguir con ellos o dejarlos. Jamás es tarde para escucharte a ti mismo y dejarlo todo, suele parecer una locura cuando aparentemente te encuentras estable, pero la verdad que no la es. No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, poco a poco dejamos que las rutinas envuelvan nuestra mente pensando que siempre conservaremos algunos sentimientos de la forma que ahora los tenemos, y no es así, todo cambia y todo pasa.

Entre el ser y el estar existe una fusión que de conservarse, genera un amplio crecimiento en los sentimientos más preciados que nos pertenecen, pero si no está presente alguno de estos dos, la conexión se rompe.

En la vida me han sucedido acontecimientos buenos y malos, que me han enseñado mucho de lo que he intentado expresarles a lo largo del año, mes con mes, y aunque fue imposible escribirlo todo, siempre encontré un tema sobre el cual yo he aprendido o he descubierto gracias a mis propias decisiones y experiencias. 

Mi vida es tan loca, feliz y difícil como la de todos, llena de momentos altos y bajos, pero siempre consigo la fuerza necesaria para levantarme cuando toco fondo y para recuperarme de las peores caídas. Debo reconocer que no es fácil, se requiere de valentía, de amor, de pasar varios minutos pensando en cuando termina el dolor que sientes y vives, pero con el tiempo he aprendido que la mejor parte de superar cualquier obstáculo es cuando no te das ni cuenta que ya ha pasado. La felicidad no avisa cuando llega, simplemente aparece y hoy estoy segura que la felicidad se construye por sí sola cuando estás listo para disfrutarla, y para mí es un don al cual le agradezco infinito su existencia.

Este año perdí personas que realmente quería y que estaba segura que me querían bien y que nunca perdería, no lo digo como el clásico cliché de mientras unos se van otros llegan, no, no es así. Cuando alguien te da la espalda en los momentos en que más compañía necesitas, cuando te hacen sentir que te ayudan, pero en realidad no te apoyan, cuando el amor que sientes por alguien desaparece, cuando no te quedan más intentos por hacer feliz a una persona, llega el adiós y cuando sientes que lo has perdido todo, incluso el encanto por sonreír, el camino te hace ver que siempre hay otro rumbo que tomar, una salida de emergencia, una puerta desconocida que al abrirla no tiene retorno.

En efecto, no hay vuelta atrás porque cambias tu forma de ser, de ver el mundo, y de vivir tu vida. Siempre les he compartido que no todos pensamos ni sentimos igual, y que existen momentos donde las dos caras de la moneda encuentran su gran parte de razón, pero en definitivo estar al lado de personas que no nos suman y que todo lo que hacen es restarnos presencia, bajarnos el autoestima y no resaltar nuestra importancia en este planeta tierra, lo siento, pero no merece la pena permanecer a su lado.

No merece la pena que por el miedo a irte de donde te encuentres por la costumbre o por el amor que crees tener, te rindas a continuar con tu camino y soportes humillaciones o vejaciones reflejadas en distintos sentimientos, actitudes, o acciones. Desde pequeña siempre me ha gustado ayudar y apoyar a las personas tanto me sea posible, y con todo esto que escribo, quiero hacerles sentir que si existe algún motivo que te hace mal, no merece la pena, en el espacio que sea, no te merece.

Sal de donde tengas que salir, no permanezcas en la tristeza, entre más tolerancia consigas para vivir en espacios negativos, más difícil es seguir adelante. Nada es imposible, pero tomará más esfuerzo en todos los sentidos. Abre tus ojos y date cuenta que las personas que te restan energía, no van a estar a tu lado reconstruyendo tu vida o soportando contigo todo el peso que cargas.

Nunca es tarde para terminar, pausar o modificar las situaciones adversas que el destino nos presenta. De corazón les digo que continúen con su vida, que no importe el que dirán, porque al final nadie tiene poder sobre tu persona y aquello que podrían decir no será nada verdadero ni real, porque tu verdad solo la vives tú y nadie más. Ten en mente que la mayoría de las personas que intervienen en la vida de otros seres humanos, no se interesan en los sentimientos de nadie, no, ni en los suyos, porque el egoísmo no es un valor digno de reconocimiento.

El tiempo que se va, no regresa más y su valor es inigualable. La familia siempre tiene el primer lugar, ya sea la biológica, nuestra madre, padre, hermanas o hermanos, primas o primos, abuelas o abuelos, tías o tíos, o sea la familia que nosotros elegimos, nuestros mejores amigos, esos que no se han ido, no se van y no se irán porque nos quieren tal y como somos. Son esas familias los seres humanos con quienes el tiempo debe disfrutarse, recuperarse y procurarse.

Les digo también que esperar nada, darlo y agradecerlo todo, resultan un rescate al alma cuando estás roto por dentro, tan grande que no se imaginan lo que se gana cuando se llevan a cabo esas tres acciones por convicción propia. Y de las heridas más grandes ocasionadas por traiciones, mentiras, decepciones, y otras, si aprendes a no guardar rencor, si dejas el idealismo de la perfección, y practicas el no esperar nada, darlo y agradecerlo todo, nada te estancara en un sentimiento de tristeza, y simplemente dejarás ir ese daño al mismo lugar del cual haya llegado. 

Del amor, del amar, del querer bien, lo que les compartiré una vez más, tal como lo hice hace meses, lo que más vale, es la libertad con la que todos los seres humanos nacemos y existimos, nadie es de nadie, somos personas y como almas libres queremos, adoramos y amamos. El amor se trata de elegirse cada día y de procurar los sentimientos que mejor nos apetezcan, de estar convencidos por sentir el amor que sentimos. Siempre será mejor fortalecer las relaciones en cada momento que sea posible y darlo todo, pero más allá de eso, no contamos con poder alguno de forzar nada ni a nadie para quedarse a nuestro lado y querer por tiempo infinito.

La vida por sí sola no es así, nada es eterno, ningún momento dura para y por siempre, hay que luchar día a día por enamorarse de uno mismo y por el amor que tengamos en nuestro corazón, confiar y dejar ser. Al enamorarnos de una persona, no hay que olvidarnos que al igual que tú, ese ser humano tiene su historia, su vida, su camino y si la suerte del destino, la de haberse conocido y las ganas de ambos los llevan a caminar juntos, resulta una gran dicha que debe alimentarse todos los días, pero nada debe ser forzado, porque todo fluye.

No hay necesidad de intentar cambiar la esencia de las personas de las que nos enamoramos, querer a alguien tal y como es, nos hará enamorarnos más y querer bien y mejor a ese bello ser humano que tanto admiramos. Disfrutar cada momento, hacer un tiempo ideal y perfecto de todos los segundos, aceptar los buenos, los malos ratos, dar gracias a la persona que provoca locura extrema cada mañana y noche...

Si te eliges a ti mismo primero que a nada en este mundo, si te amas con la mayor fuerza y energía posible, vas a encontrar tu brillo y serás capaz de mostrarlo a todos. Ábrete al éxito, al amor y a la vida, sé que no es fácil, pero tampoco difícil, y en este universo nada es imposible, no te cierres a la felicidad, mantén tu luz y lucha por tus sueños, que hoy pueden parecer lejanos pero el día de mañana estarás viviendo en ellos.

Les deseo lo mejor en 2022, que la vida los llene de momentos increíbles y brillen tanto como sea posible.

Abrazos,
Hasta pronto.



María.

 

sábado, 6 de noviembre de 2021

Vive tu sueño

Perderá de los cielos la belleza

el ordinario curso, eterno y fuerte;

la confusión, que todo lo pervierte,

dará a las cosas la primer rudeza.

Juntaránse el descanso y la pobreza;

será el alma inmortal sujeta a muerte;

hará los rostros todos de una suerte

la hermosa en variar, naturaleza.

Los humores del hombre, reducidos

a un mismo fin, se abrazarán concordes;

dará la noche luz y el oro enojos.

Y quedarán en paz eterna unidos

los elementos, hasta aquí discordes,

antes que deje de adorar tus ojos.



Félix Lope de Vega y Carpio

Perderá de los cielos la belleza,

Soneto 99, Madrid, 1609.



Manejarnos por los sentimientos y el corazón no siempre se cumple a ciencia cierta en la vida diaria, no obstante, si nos preguntamos qué sería de nosotros si todo lo que hiciéramos fuera directo de lo que el alma nos manda, sin dudar, la respuesta sería que mucho, nuestro camino sería mucho más de lo que ya es, y si no lo hacemos es por una supuesta falta de ganas, de oportunidades, de visión, o simplemente, por cumplir con obligaciones necesarias para subsistir, entre muchas otras razones que nos orillan a seguir con la vida sin un sentido personal fijo.



Hay ocasiones en que el presente se torna tan difícil, tan obscuro, que no nos creemos capaces de salir de los problemas que enfrentamos, sin embargo, todos los momentos de debilidades, de ansiedad, de depresión, de pánico, de miedo, son plenamente posibles de desaparecer, y si no en su totalidad, sí que podemos canalizarlos a que sean parte de una mejor versión de nosotros mismos en todos los sentidos.


Por qué permitir la sensación de no sentirnos lo suficientemente buenos en lo que somos y en lo que hacemos, por qué dejar que todo lo malo que acontece nos deje en caída libre hasta tocar fondo, si la vida es tan bella y estamos vivos… El universo que habitamos lo tiene todo, y dentro de él también vive nuestra suerte, esa suerte con la que nacimos, que, de no haberla encontrado aún, en cualquier momento podemos hallarla y disfrutarla. 


En el determinado caso de que no deseemos encontrarla, tenemos la opción de perseguir, sea cual sea, nuestro mejor sueño, de desentrañar nuestro propósito, y así crearnos una suerte propia y creer en nosotros mismos. Tarde o temprano, la vida nos va a regalar eso tan importante que estamos buscando, obtendremos lo que tanto deseamos, es cuestión de confiar, de obtener la paciencia, la seguridad, la tolerancia, el amor por nosotros, por el tiempo y por los resultados que consigamos de las acciones y de las decisiones que vayamos tomando.


Lo peor que puede pasar cuando intentamos algo es que no funcione, pero tal como dice un proverbio chino, el mejor día para comenzar cualquier cosa era ayer y el segundo es ahora, por lo que no existe la idea de darnos por vencidos en el inicio, en el medio o en el final de una meta. Por el contrario, existe la opción de fijarnos la misión de encontrar todos los días la forma de tener presente y ser conscientes que todo aquello que nosotros busquemos y demos para lograr nuestro sueño y propósito, será combinado con la vida misma, de sucesos de los que no tenemos el control, y así podremos comprender que todo en conjunto, fluye, todo fluye.


Lo más importante es el camino, porque es el que vamos a recordar, es aquél que día a día forjamos con mucho esfuerzo y lucha tanto con nosotros mismos como con el resto del mundo. Por supuesto, que, en el camino a nuestro sueño y propósito, vamos a encontrarnos piedras, ríos, mares, océanos, montañas, árboles, flores, tormentas, que pueden modificar o poner nuestra visión borrosa, pero si conectamos nuestra mente y nuestro ser con el sueño y el propósito que fijemos, rompemos paradigmas fijados en nuestra mente, dejamos a un lado aquellos recuerdos o sensaciones que no permiten que avancemos y simplemente fluimos. 


Viviendo desde el sueño, se vive mejor, eres más feliz por descubrirte a cada momento, por dejarle a la vida el resto, que si bueno o malo, ese porcentaje de destino del que no podemos hacer nada por cambiar, siempre nos dará la fuerza necesaria para seguir con más ganas y mejor. Sobre la obtención de felicidad a posteriori de momentos inesperados, no les miento, recuerden alguna ocasión en que después de haber pasado un duro momento, se hayan sentido superiores e inalcanzables, pues así, debemos sentirnos cada mañana al abrir nuestros ojos y comenzar un nuevo día, inquebrantables, porque lo somos.


Siempre será más válido hacer todo lo que creamos necesario en el camino a nuestro sueño y propósito, porque a veces casi recordamos más lo que no hacemos que lo que hacemos, y si cambiamos un no por un sí o viceversa, estamos ya modelando una mejor versión de nosotros, nos conectamos con los desafíos que se nos presentan y afrontamos el pasado, el presente y el futuro con la frente en alto. Suelta presión y regálate confianza y seguridad en lo que haces, ama lo que construyes y disfruta de todo lo que acontece, somos los únicos que podemos conseguir satisfacción y amor propio por el simple hecho de estar vivos.



En el penúltimo mes de 2021, después de tanto esfuerzo por cuidar de nuestra salud, de nuestra mente, de nuestra gente, de lo profesional, de nuestros pasos, lo mejor que podemos elegir es darnos es esa oportunidad que tanto deseamos y necesitamos todos para ser capaces de amarnos y de estar orgullosos por nosotros, por esa lucha y por la fuerza de disfrutar la vida. 



Al final se disfruta más el viaje que la meta, si conectas la felicidad y el éxito, todo lo que venga, más y mejor. Conciencia, sinceridad, seguridad, paciencia, tolerancia, amor propio y gracias a la vida por estar aquí… nada más. 



Nos leemos en el último mes de este gran año, donde hemos aprendido a vivir otra versión de nosotros. No te esperes a que los golpes del destino provoquen que te aferres al dolor, aprende a amar tu propia vida y construir tu camino, vive tu sueño todos los días y en cada momento.


Abrazos, 

 

María.



No existe la fórmula exacta para ser feliz

Hola mis querides lectores desde enero de 2021,  un año más se ha ido y aquí va mi resumen anual de lecciones y no tan lecciones descubierta...